Mar 04

El equipo “Ja” se va a la playa (partes II y III)

Tag: Peripecias brasileñasfrisco @ 10:21 pm

Hace 15 días que no escribo, en parte por que no me apetecía y en parte por que no tenía mucho tiempo, como ya he dicho a quien me ha ido preguntando no hay mucho tiempo propio por aquí así que aprovechando el fin de semana me voy a poner al día.

Terminaré la historia por donde la dejé, así que estábamos  por irnos de viaje a ilha belha a primera hora del sábado aprovechamos para hacer los últimos preparativos (comprar esas hawaianas tan típicas de aquí) y partimos rumbo a la playa.

El trayecto es impresionante si coges la carretera de la costa ya que Sao Paulo está en una meseta a 650-700 metros de altura y bajas todo en apenas un kilometro en horizontal, así que la carretera da infinitas vueltas y parece que estás bajando por un acantilado (Vista en google maps). Tambien es impresionante por que en cuanto te sales de Sao Paulo estas en la selva y tienes bosque selvático (no quiero imaginarme como es el amazonas) a ambos lados de la carretera.

Después perdernos un poco por Santos, nos habían dicho que había que coger un ferry pero por la costa hay que coger dos uno en santos para cruzar la desembocadura de un río (¿no será mas barato construir puentes?) y el otro para ilha belha. En ese rato que estuvimos dando vueltas por Santos fue cuando empecé a darme cuenta que los brasileños y yo no nos íbamos a llevar bien con el idioma, paramos a preguntar a un taxista y nos bajamos Eradio y yo y después de que nos dijeran por cuarta vez lo del ferry (las tres anteriores no les hicimos caso y seguimos buscando un puente) intenté preguntarle en chapurreo de portugués si es que no había puente y el taxista pidió que lo tradujese Eradio al castellano que a él le entendía.

Seguimos todo el camino hasta Sao Sebastian donde se cogía el ferry a la isla y después de los 20 min de trayecto ya estábamos en la playa. Ilha Belha es una isla no muy grande y solo tiene habitados unos 300 metros a cada lado de la carretera que va por la costa (en algunas zonas da incluso para dos calles paralelas). Aprovechamos para comer calamares en un chiringo de playa (Dalí se llamaba) y nos recorrimos la isla de lado a lado parando a comprar regalos y estar una horita en la playa dándonos un chapuzón.

En la foto podeis apreciar que solo media costa está civilizada, la lineas naranjas son caminos de tierra solo accesibles en 4×4 y las amarillas caminos accesibles a pie, obviamente dicen que pasar al otro lado de la isla es impresionante como si estuvieras en medio de un capitulo de perdidos, pero no tuvimos tiempo de hacer nada.

Por la noche buscamos un alojamiento que pensamos que iba a ser digno pero que después dejaba bastante que desear (Nota mental: no volver a ir a un hotel que se llame Pelícano [cualquier parecido de las fotos de su web con la realidad es pura casualidad]), aunque mirando el lado bueno estábamos muy bien protegidos todo el refuerzo de verano de la policía brasileña se alojaba en nuestro hotel.

Después de cenar picando un poco nos fuimos a un chiringuito de playa muy chic con proyector y música ambiental, todo iluminado con velas, donde acabamos tomándonos caipirinhas (o zumos en mi caso) en tumbonas a 3 metros del mar.

Ahh se me olvidaba el plan no era quedarse a dormir pero al final se nos hizo tarde y pensando en aprovechar la playa el domingo nos quedamos el problema es que a las 3-4 se puso a llover y quitando descansos cortos estuvo lloviendo todo el día hasta que llegamos a Embu.

Básicamente el Domingo nos despertamos con toda la arena de la playa mojada y el cielo completamente cubierto por lo que desayunamos y salimos huyendo antes de que no pudiéramos salir de la isla, fue coger el coche y caer agua a mares era algo impresionante, en el camino de vuelta comprobamos que efectivamente las carreteras de Brasil drenan a la perfección no hubo ni un solo charco en todo el camino de vuelta pese a que cuando paramos a descansar en una gasolinera al salir del coche en 3 metros ya nos habíamos calado.

Al respecto de eso y para acabar con esto hay otro par de anécdotas curiosas respecto a lo preparados que están para la lluvia.
El jueves antes de volver para España por la tarde empezó a llover con ganas, de hecho con tantas ganas que Joaquin que pasó por delante de la puerta de CPM decía que había empezado a entrar agua por debajo de la puerta, pues resulta que salimos 1h30-2h más tarde y estaba todo seco, solo había un pequeño charco en la tierra pero por lo demás como si no hubiera llovido.

Otra cosa curiosa es que para evitar los accidentes de motoristas cuando llueve tienen de vez en cuando cuando no hay puentes cercanos unas carpas de emergencia para que se puedan refugiar de la lluvia y proseguir cuando haya parado un poco la cosa.

One Response to “El equipo “Ja” se va a la playa (partes II y III)”

  1. Hostactual says:

    Usually I don’t read post on blogs, however I wish to say that this write-up very pressured me to try and do so! Your writing taste has been surprised me. Thank you, quite great post.

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